Pasteles San Onofre

La pastelería y los recuerdos de Ana

Los recuerdos de Ana Guerrero en torno a la pastelería Horno San Onofre nos transportan a una época de trabajo duro y de mucho amor, cuando las familias sacaban adelante el negocio familiar entre todos y contra viento y marea.

Seguramente te sentirás identificado con alguno de estos recuerdos, ya que la infancia nos une un poco a todos…


Qué recuerdos tienes de los comienzos del primer obrador?

  • Pastelería MadridLa tarta Santiago que fue mi cómplice alimenticia.
  • Los brazos de mi madre. La chata Berengüela jugada y cantada con mi padre y mi hermana.
  • El triple salto mortal con voltereta conseguido en el Salón de los Elefantes. (La propia trastienda).
  • La Vida es Bella tomando ese fantástico título: Esa capacidad de mis padres de hacernos felices a costa de no hacernos en ningún momento conscientes de sus agobios, cansancio y dificultades en el obrador.
  • Al final del día cuando se echaba el cierre había que jugar mientras se hacía la cena, ¡y esos momentos espero que mi mente no los olvide nunca!

¿Cómo se repartían las tareas tus padres en la pastelería?

Cómo se las reparten los superhéroes. Donde no estaba uno estaba el otro. Los dos hicieron de padres o madres, de tenderos, de pasteleros, de repartidores, de visionarios, y de saber que la prosperidad era el gran fin!! Pero que el modo de llegar a él debía ser bello, rico y saludable.

¿Qué producto era el que más te gustaba a tí? ¿Y a tus hermanos?

A mi la Tarta Santiago. A Mónica siempre como ella cuenta le gritaron las Palmeras de chocolate y a mi hermano La tarta de Luis que era la que le hacía mi madre de sablé y compota de manzana.

¿Ayudábais en la tienda?

Siempre, y era una de las cosas que más felices nos hacía. Envolvíamos polvorones. Boleábamos las masas. Hacíamos figuritas de mazapán…

¿Te enseñó algo vivir/estar en una pastelería?La elefanta de la pastelería

¿Algo? Creo que soy lo que soy gracias a ello. Al compromiso con la familia aunque las formas cambien.
Al entender que hay que amar lo que haces pues es la única fórmula para acercarte a ese precioso término llamado felicidad. Que la vida no es segura y que lo que muchos llaman problemas son pruebas. Que el amor no se acaba, que siempre queda, y que endulzar la vida a las personas es una preciosa manera de amar.

¿Recuerdas alguna frase/hecho de tu padre o madre que te haya marcado?

De mi madre: “NO TE PREOCUPES, OCÚPATE!”
De mi padre: “VALIENTE HAS DE SER, QUIERAS O NO QUIERAS, VALIENTE HAS DE SER!!”

¿Cuáles son los productos estrella de las tiendas?

  • El Roscón de Reyes sin duda
  • El mazapán
  • La Tarta Santiago
  • El tres chocolates del San Onofre como diría MARIO VAQUERIZO…, refiriéndose a la tarta Tres Chocolates.
  • Las Rosquillas De Alcalá
  • La Milhojas Danesa
  • Las Palmeras de Chocolate (chocolate elaborado con un grand Crue)

“…nos piden encargos insólitos que hay que realizar y nuestra misión es conseguir la satisfacción del cliente”


¿Cuál es la parte que más te gusta del negocio?

  • Los charcos!!! Me explico: el cada día. Pues cada día pasan cosas: nos piden encargos insólitos que hay que realizar y nuestra misión es conseguir la satisfacción del cliente. Las miles de experiencias que nos cuentan los clientes y que nos vinculan a ellos.
  • Los muchos programas de radio.
  • Indagar en nuestra cultura y tradición gastronómica y respetarla y además conseguir que transcienda.
  • Los viajes a las plantaciones.
  • El haber encontrado a un hermano de no sangre en la otra parte del mundo y sentirme en casa cuando llego al Horno San Onofre en Nagasaki por ejemplo..
  • Te podría decir que en definitiva le estoy infinitamente agradecida a este pequeño pero maravilloso lugar donde vivo y siento y que llamamos Horno San Onofre y que en definitiva podría deciros que es mi hogar.

¿Es dificil la atención al público? ¿Qué puedes comentar al respecto?

La atención al público en absoluto es difícil. Te diría que es lo más bonito junto con “las manos en la masa”.
El público de nuestras tiendas viene con ánimos de felicidad y ese es un buen ánimo. Comparten sus grandes vivencias con cada encargo que nos hacen (aniversarios, bodas, fiestas) pero también comparten su día a día, comprando el pan del día y despidiéndose con un “mañana te cuento”. ¡¡Y nos cuentan!! Así sabemos lo que les altera y lo que les hace felices y eso es maravilloso.
Entonces, cuando muy de vez en cuando entra alguien con el ceño torcido, hay que estar al quite y saber que está sufriendo y que por ese motivo debemos intentar tratarle de la manera más cariñosa posible.
No estoy de acuerdo con esa máxima del comercio, creo que un 99% del público es maravillloso.
5 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

18 − catorce =