Gengibre y chocolate
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UN POCO MÁS SOBRE EL CHOCOLATE

Hoy queremos hablaros un poco más sobre el chocolate.

Si, ya hemos hablado anteriormente sobre este producto tan valioso y valorado. Pero es que nos apasiona contarles historias sobre él. ¡Tanto como consumirlo!

Y más ahora, que el frío ha llegado finalmente a Madrid y a España y es hora de combatirlo con calor. Y el chocolate nos ayuda a no pasar frío y a ser felices.

En el siglo XVIII, los primeros anuncios publicitarios apoyan la venta de chocolate. Casi siempre utilizando imagenes de niños como principales protagonistas. Se fabrica todavía de forma artesanal.

 

En 1777 aparece la primera fábrica, pero es en 1780 cuando toma su verdadero desarrollo. En Francia no tardan en aparecer sus propios abastecimientos: Martinica, Guadalupe, Guayana, Santo Domingo, Santa Lucía… Y colocan a Francia en el primer rango de los importadores europeos. Pero en 1789 la Revolución Francesa frena la producción y el comercio del chocolate.
Ya en 1792, los Hermanos Josty abren una chocolateria en Berna, convirtiéndose en los precursores del chocolate suizo.
En el siglo XIX, Europa descubre el chocolate en todos sus estados: en polvo en Holanda, fondant, y chocolate con leche en Suiza, por parte de Randolphe Lindt, con la utilización de la concha, gran tina con capacidad para varias toneladas de pasta de chocolate que se mantiene a temperatura controlada.
Pero el primero en fundar la primera fábrica suiza de chocolate fue Francois Caillet en 1819. Había adquirido sus conocimientos en Turín y es considerado el primer fabricante de chocolate suizo. En 1929 Nestlé compró esta fábrica.
Entre 1890 y 1920, el apogeo del turismo ayuda a internacionalizarlo, ya que los viajeros promocionaban el chocolate que degustaban en Suiza.
En 1815 un empresario chocolatero, Van Houten, en Amsterdam patenta una máquina capaz de reducir el contenido graso del cacao a la mitad, por medio de una prensa hidráulica. Mediante este proceso, se obtenía un polvo de cacao que hizo posible todos los demás productos del chocolate, como bombones, coberturas, bebidas…

Más sobre el chocolate

Mirando publicidades de chocolate antiguas, vemos que los principales reclamos para publicitar este producto son: la infancia, la fortaleza (deportistas, militares…) e imagenes asociadas a gente que disfruta de los placeres de la vida.

Qué duda cabe que el chocolate es uno de los placeres que todavía podemos darnos fácilmente. Disfrutemos de ello y compartámoslo con nuestros seres queridos.
Los dejamos con una frase del humanista lombardo, Pedro Mártir de Anglería, que, hablando del brebaje obtenido de las almendras de cacao, usadas como dinero por los aztecas, dijo una vez:

“¡Oh feliz moneda! No sólo es una bebida útil y deliciosa, sino que no permite la avaricia, ya que no puede conservarse mucho tiempo”.

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