Soy pastelero por un acto del destino, o de la simple carencia. Corrían malos tiempos en aquel Madrid de los años 50 cuando no había más remedio que salir adelante.

Un enorme esfuerzo, valentía, una familia que mantener, algún que otro viaje, una mujer con mucha intuición y perseverancia, fueron las razones para luchar por aquel sueño y hoy mi profesión.

Trabajamos con un grupo de profesionales de la gastronomía que nos acompañan como Equipo HSO desde hace mucho tiempo.

Pasteles San Onofre