Desayunos de empresa
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Buenos desayunos y participación para una infancia más feliz

¿Vuestros desayunos ya empiezan más temprano? Eso es porque se ha acabado el verano, ¡y con él las vacaciones!

Septiembre y octubre dan inicio al otoño y también a la vuelta a la rutina.

Después del verano empieza un nuevo ciclo, y eso supone un reto para ti, pero también para tus hijos. Empezar un nuevo curso es de los acontecimientos más importantes sus vidas.

Supone un esfuerzo emocional, intelectual y físico. Hay que adaptarse a nuevas exigencias académicas y sociales. Conocer nuevos compañeros y profesores, hacer amistades y afrontar dificultades pueden ser factores de estrés e infelicidad.

La escuela también supone un esfuerzo físico: madrugar, atender, hacer los deberes, estudiar y apuntarse a algún deporte son actividades que consumen mucha energía.

Por todo ello, es importante que te esfuerces en hacerles más fácil la transición.

Buenas meriendas y participación

¿Cómo facilitar la vuelta al cole de tus hijos? Te damos las claves.

Alimentación: no olvides las meriendas
Para afrontar con una sonrisa los madrugones y las exigencias de los estudios hay que estar sano.

Asegúrate de que tus hijos toman buenos desayunos y que no se saltan ninguna comida, incluyendo las meriendas y los aperitivos del recreo. Esos cuerpos en desarrollo deben tener energía y recursos para crecer y estudiar.

En una dieta equilibrada no faltarán proteínas, vitaminas, minerales, algo de grasas y, por supuesto, carbohidratos. Son el combustible del cuerpo e imprescindibles para la actividad cerebral.

Desayunos en Madrid

Ah, y no olvidemos que las familias felices comen juntas. Los niños adquieren mayor estabilidad emocional y orden mental cuando comen en familia.

Participación, decisión y autonomía

La felicidad viene de la mano de la tranquilidad, y esta solo puede llegar comprendiendo lo que ocurre. Si el niño ve que pasan cosas a su alrededor sin que pueda controlarlas o entenderlas, podría angustiarse y sentirse perdido. Por eso, una clave para la felicidad infantil es que el niño sea partícipe de los acontecimientos.

Deja que forme parte del proceso de decisiones de la vuelta al cole. Por ejemplo, en lo referente al material escolar. Hacer juntos estas compras le permitirá relacionarse con el ambiente que le espera cuando empiecen las clases. Permítele organizar sus cosas. Deja que desarrolle su autonomía y exprese su forma de ver las cosas. Para empezar un nuevo curso de manera feliz, el niño debe sentirse parte del proceso.

Cosillas como estas permiten rebajar el nivel de ansiedad e introducirle en la vorágine del otoño. Prestar atención a sus ideas y decisiones también le hace ver que su opinión importa, algo imprescindible para su autoestima y desarrollo emocional.

En definitiva, la felicidad se pone a prueba en momentos de cambio, y con el inicio del curso debemos prestar atención a todos los detalles, desde que ponemos los desayunos hasta que apagamos la luz.

¡Manos a la obra!

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